Dedicado al hombre de una gota de locura, con aceite de heroína en la piel de dulzuraUn poco ajena a la costumbre de embriagarme en letrados, temí de mi propia esencia, dude y volví a caer mas bajo.
Tal vez sea una agonía envidiar mi niñez y darme cuenta que ya al igual que ellos empezare a pagar mis propias cuentas de teléfono y agua, temo asemejarme al mundo y estar cada vez mas cerca de ellos, volver ha anhelar los cuentos de la infancia, los chistes acerca de popo, el llorar sin haber tenido miedo de que vieran mis ojos sudorosos, y lo mas bonito de todo ser tan inocente y pura como una vaginita.
Yo no tengo juicio moral para asombrarme de actos tan "desconocidos para mi", ahora solo me repudian por que yo jamas lo he podido hacer con vergüenza alguna, al igual que muchas no niego sentir.
Ahora tengo que evitar escuchar ese fastidioso gemido día y noche, complementado con su grito de absurda satisfacción. Pobre bobós.
Así que he empezado a valorar la educación por que aunque lo niegen no es del todo inútil, ella los ha sacado de muchos aprietos y les ha evitado grandes disgustos.
Por lo cual es inevitable, completamente inevitable estar untada de ella, tal vez sera probable conocer mas formas de hacer un instinto pero aun así, la utilizamos para poder tener una similitud entre nosotros para no terminar matándonos, como lo hacen los cocodrilos y no los hipopótamos.
Porque aunque lo no quieran, me obligaron a omitirme como mujer y solo lograron que no tuviera vergüenza, pero si lastima.
Sin ella no sobreviviriamos, no por no saber domar al medio ambiente, si no por no ser capaces de domarnos a nosotros mismos.
Aunque el loco, el asesino, el violador, el secuestrador, el basuquero, los padres, los curas, los profesores, los estudiantes, los adolescentes, los niños, el medico, el usurero, el homosexual, el feminista, el sin vergüenza, los abuelos, el que dice vivir y por ultimo el que es humano, porque aunque se consideran anormales para la sociedad son indiscutiblemente necesarios para esta, pues al igual que nosotros, los valientes en el fondo aman a los cobardes por que sin ellos no existirian.
Somos simplemente unos animales, que al igual que muchos tememos y hacemos lo posible para evitarla, pero ¿Por qué?. Ademas se puede convertir en el placer mas adicto a dormir, escoger cuantas veces morir, de que forma y tener mas vidas que un gato, porque le cuento, que al fin y al cabo hemos llegado a la conclusión de que somos un basura reciclaje, sin pudor y que ama lo que la acerque a la muerte. El miedo se ha convertido en una necesidad intransigente que nos impide morir, porque morir es parte de vivir.
Así que realmente no le tememos a morir, le tenemos a vivir ¿Quien le dijo que lo negro no era blanco?.
Pero si a la final vamos a morir, para que comprar ropa, para que bañarme, para que estudiar, para que leer, para que tener dinero, para que trabajar, para que casarnos, para que tener hijos, para que envejecer, para que evitar la vida si al fin y al cabo estamos viviendo. Cada vez mas cerca y a la vez mas lejos.